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Aplicación de la terapia vascular en caso de resfriado

Erkaeltung

La terapia vascular física BEMER puede estimular la circulación limitada de los
vasos sanguíneos más pequeños y, con ello, ayudar positivamente en los procesos de
autocuración y regeneración propios del cuerpo. Activada a través del fortalecimiento
de los mecanismos de regulación propios del cuerpo, se promueve la capacidad
de reacción natural del sistema inmunitario y se activan los poderes de autocuración,
algo muy positivo para la cicatrización. Cada vez son más los terapeutas y médicos
que utilizan con éxito la terapia vascular física BEMER en sus clínicas.

¿Cómo funciona la terapia vascular física BEMER?

A través de señales de estimulación transmitidas electromagnéticamente se estimula
el movimiento de bombeo de los vasos sanguíneos más pequeños, normalizando
así el flujo sanguíneo en esta zona. Las células sanguíneas se benefician de un mejor
abastecimiento y pueden ejecutar mejor las labores de cicatrización. Además, a
través del tratamiento se dispone de energía para el rendimiento físico y mental, algo
que contribuye al aumento del bienestar general.

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Acerca del resfriado

Tiempo frío y húmedo: ¡El próximo resfriado está a la vuelta de la esquina!

Tos, mocos, ronquera: especialmente en otoño y en invierno, los resfriados parecen inevitables. El tiempo frío y húmedo de estas estaciones del año hace que el cuerpo sea más vulnerable a los ataques al sistema inmunitario por parte de infecciones, lo cual favorece los resfriados. La época de frío húmedo es puro estrés para el organismo humano. El tiempo frío y húmedo debilita el cuerpo y sus defensas. En estas estaciones, lo más frecuente es permanecer en habitaciones con calefacción y aire caliente. Esto hace que las mucosas no se humedezcan lo suficiente y, por lo tanto, la protección contra los patógenos será menos eficiente. Las consecuencias: los virus y bacterias acceden con más facilidad al cuerpo que con un clima "sano". Si bien el término "resfriado" hace referencia al frío, éste no es ni mucho menos la única causa de un resfriado. Aunque, según los estudios, el frío puede favorecer los resfriados, el desencadenante real de un resfriado es una infección vírica. Sin embargo, con las bajas temperaturas, el cuerpo concentra la sangre en su centro para perder el menor calor posible. Esto se traduce en que la circulación se reduce, especialmente en manos, pies y mucosas nasales. Una circulación reducida en las mucosas nasales implica a su vez que, entre otras cosas, se dispondrá de menos anticuerpos y células de defensa en esta región. Así, virus (y bacterias) lo tendrán más fácil para establecerse y reproducirse en esta zona. Sin embargo, los resfriados no están limitados a otoño e invierno, aunque se produzcan con mayor frecuencia durante estos meses. Nadie es inmune a un resfriado en cualquier época del año. Por lo tanto, no es de sorprender que los resfriados sean las infecciones más frecuentes en el ser humano. Según las estadísticas, los adultos se resfrían de media entre dos y tres veces al año, mientras que los niños los padecen de media hasta diez meses al año. A pesar de que la evolución de un resfriado depende mucho de la persona, la evolución que se muestra a continuación es típica: a menudo, todo comienza con una ligero picor o dolor de garganta. En poco tiempo aparece la ronquera, el goteo en la nariz y la tos. Los dolores de cabeza son frecuentes y uno normalmente se siente cansado y agotado. Es raro que haya fiebre, aunque sí se produce un aumento de la temperatura corporal. En la mayor parte de los casos, los síntomas de un resfriado desaparecen tras una o dos (incómodas) semanas. Muchas veces no es necesario acudir al médico, ya que, si el sistema inmunitario está bien, el cuerpo puede combatir el un resfriado por sí solo. Sin embargo, un sistema inmunitario debilitado nos hace más vulnerables. Lamentablemente, el "tiempo de convalecencia" en caso de resfriado no puede acortarse por medio de medicamentos. Sin embargo, según el dicho "más vale prevenir que curar", el fortalecimiento del sistema inmunitario puede evitar estos resfriados. Este fortalecimiento incluye, por ejemplo, una dieta equilibrada, dormir lo suficiente y suficiente actividad física, así como la activación de la circulación en los vasos sanguíneos más pequeños del cuerpo. Es importante saber que, en caso de resfriado, existe el riesgo de que una persona no profesional de la medicina lo confunda con una gripe, una enfermedad significativamente más grave. El motivo es que los síntomas son muy similares en ambos casos. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre en un resfriado, la gripe comienza de manera intensa y repentina. Además, los síntomas como el dolor de cabeza y en la extremidades, la fiebre alta, los escalofríos y la tos suelen aparecer simultáneamente. En este caso, deberá consultarse a un médico sin duda alguna, especialmente aquellas personas con un sistema inmunitario debilitado.

¿Cómo se desencadena un resfriado?

Un resfriado es una infección de las vías respiratorias superiores, también denominado en medicina como infección gripal. Un resfriado se desencadena por una infección vírica. Esta infección está causada por virus. Existen en total aprox. 200 virus diferentes que pueden desencadenar un resfriado. Los virus del resfriado más comunes son los rinovirus, los virus respiratorios sincitiales (VRS) y los coronavirus. En algunos casos, la infección puede estar causada por bacterias (la llamada infección secundaria bacteriana o superinfección). La mayor parte de las veces, el contagio con "virus del resfriado" pasa desapercibido. Los virus se introducen en el organismo principalmente en forma de gotitas en el aire, pero también directa o indirectamente a través de los orificios nasales por contacto con personas enfermas. Los patógenos tosidos se inhalan. Además, los virus del resfriado pueden acceder al cuerpo al tocar las mucosas de la boca, los ojos y la nariz con las manos. Consecuencias frecuentes: dolor de garganta (faringitis), goteo de la nariz (rinitis), tos (bronquitis) y ronquera (causada por una laringitis), combinados casi de cualquier forma. Los primeros síntomas de un resfriado aparecen entre dos y cinco días después del contagio. Los lugares comunes de contagio son aquellos donde se encuentran varias personas, por ejemplo, el transporte público, las salas de espera, oficinas, colegios, etc. Por lo tanto, es importante evitar el contacto lo más posible con personas resfriadas, aunque no siempre resulta sencillo. El contagio será más fácil en caso de sistema inmunitario debilitado. Por lo tanto, es fundamental proteger el sistema inmunitario para evitar un resfriado.

¿Qué ayuda contra los resfriados?

Un sistema inmunitario debilitado nos hace vulnerables frente a los resfriados. Por lo tanto, es importante fortalecer el sistema inmunitario para evitar un resfriado. ¿Qué quiere decir esto? El sistema inmunitario del cuerpo humano es una red compleja que, con ayuda de un sofisticado sistema de defensa, detiene la mayor parte de todas las infecciones o muchos otros ataques a nuestra salud. Una parte de este complejo mecanismo de defensa son los glóbulos blancos o leucocitos. Éstos se producen prácticamente en todo el cuerpo y, en caso de infección o cualquier otro ataque a nuestra salud, son controlados por proteínas de información o neurotransmisores. Un estilo de vida saludable, una dieta sana y equilibrada, el ejercicio físico y dormir lo suficiente son requisitos fundamentales para una buena defensa inmunitaria. Quien dispone de un buen sistema inmunitario tendrá un menor riesgo de padecer un resfriado. Sin embargo, una buena microcirculación también desempeña un papel fundamental en el fortalecimiento del sistema inmunitario, es decir, la circulación en los vasos sanguíneos más pequeños o capilares, así como de la sección inmediatamente anterior o posterior a dichos vasos. Una mejor circulación dentro del ámbito de la microcirculación ofrece mejores condiciones de trabajo para los glóbulos blancos. Estos glóbulos blancos asumen el papel de "policías de la sangre", protegiendo al cuerpo, entre otras cosas, frente a las infecciones. Además, tienen la función de hacer que las sustancias incompatibles con el organismo o patógenas, tales como virus, bacterias, células tumorales, toxinas, hongos, gusanos y partículas exógenas sean inofensivas. Así, una buena microcirculación es un factor decisivo no solo para la salud en general, sino que también ayuda a los glóbulos blancos a llevar a cabo su tarea vital en el sistema inmunitario. Para fortalecer el sistema inmunitario pueden utilizarse diferentes métodos. Algunos ejemplos son las duchas de contraste, las curas Kneipp o la sauna. Estas opciones tienen un efecto positivo sobre la regulación circulatoria, mejorando la irrigación de piel y órganos. Así se dispondrá de más células de defensa en las mucosas nasales y de la garganta, atacadas con mucha frecuencia por patógenos del resfriado. Sin embargo, para fortalecer el sistema inmunitario también puede resultar útil la estimulación eficaz de la circulación por parte de estímulos físicos específicos. En este sentido, la terapia vascular física BEMER muestra un éxito considerable. La pieza central de esta terapia vascular es una estructura de señal multidimensional que estimula de manera eficaz la microcirculación limitada o deteriorada. Así, se proporciona una ayuda a los mecanismos de regulación más importantes del cuerpo humano en lo relativo a la prevención y procesos de curación, recuperación y regeneración. Por medio de una serie de estudios científicos ha podido comprobarse que la terapia vascular física BEMER no solo evita parte de las infecciones que causan un resfriado, sino que también puede contribuir a la mitigar otras muchas enfermedades. Esta terapia vascular también ayuda a mejorar la evolución de la enfermedad. Además, la terapia vascular física BEMER puede utilizarse como tratamiento complementario. Un ejemplo de ello es, además de la reducción de la susceptibilidad a infecciones y el apoyo del sistema inmunitario, el aumento del rendimiento físico y mental. La terapia vascular física BEMER también ha obtenido éxitos importantes en casos de dolor de espalda, trastornos del sueño, enfermedades por estrés y en la curación rápida de pequeñas lesiones. También puede conseguirse un aumento del rendimiento deportivo. Del mismo modo, en el marco de la prevención sanitaria, pueden prevenirse la diabetes mellitus y los problemas de metabolismo. Además, la terapia puede tener un efecto positivo en el tratamiento médico de estas enfermedades. Un efecto útil para muchas personas de la aplicación de la terapia vascular física BEMER es que la ingesta de medicamentos puede reducirse al mínimo médicamente necesario. En caso de resfriado, cabe recordar que está causado por virus, por lo que los antibióticos no ayudan. En cualquier caso, los fármacos no aceleran el curso de un resfriado sino que solo alivian los síntomas. Siempre es mejor centrarse en el fortalecimiento del sistema inmunitario y no llegar a padecer un resfriado. Y es precisamente aquí donde, además de los factores ya mencionados, la terapia vascular física BEMER demuestra ser excelente.